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La mitad de los que teletrabajan creen que son más productivos en casa que en la oficina | Economía

porConfidencial de México

Mar 19, 2024
La mitad de los que teletrabajan creen que son más productivos en casa que en la oficina | Economía

Los asalariados que pueden realizar sus funciones en remoto prefieren hacerlo desde casa que en la oficina. Es una de las principales conclusiones del estudio Teletrabajo, una realidad tras la pandemia, elaborado en España por EADA Business School y difundido este martes. La preferencia por el teletrabajo se manifiesta buceando en el detalle de la encuesta: el 51% cree que es más productivo en casa, el 57% buscaría otro trabajo si su empresa no le permitiese teletrabajar y el 88% cataloga su experiencia con el teletrabajo como buena o muy buena.

La encuesta, a partir de 638 entrevistas, no recoge el sentir de toda la población trabajadora. La muestra se circunscribe a profesionales que teletrabajan siempre, ocasionalmente o tienen la posibilidad de hacerlo, la mayoría de ellos directivos y de empresas de más de 50 trabajadores.

La mayor partes de los encuestados, un 51%, cree que es más productivo cuando trabaja desde su casa que desde la oficina. Es la proporción más alta que recoge la encuesta, que cumple su tercera edición. En la de 2020 hacía esta consideración un 50% y en 2021, un 41%. En la misma línea se ha contraído la porción de los que creen que son igual de productivos en ambos espacios: empezó en el 35% y ahora está en el 31%. Los que están en desacuerdo eran el 24% en 2020 y ahora son el 18%.

Esta opinión no coincide exactamente con la de los jefes. Son algo menos los que creen que sus equipos son más productivos desde casa, un 39%. Son mayoría los que opinan que la productividad es la misma en casa o en la oficina, un 47%, ante un 14% que observa más productividad en el centro de trabajo.

Cabe destacar que el 90% de los jefes afirma sentirse capaz para liderar equipos que trabajan de forma remota. Esta posición de los responsables conduce a una moderación de los límites al teletrabajo: hoy un 53% de los encuestados dice que no hay barreras para trabajar desde casa, cuando en 2020 sí las observaba un 24%. “Sin duda hemos aprendido de la experiencia, en este caso inicialmente forzada por las circunstancias. Tanto las empresas como los profesionales hemos ido adquiriendo habilidades que nos permiten aprovechar la modalidad del teletrabajo”, opina Aline Masuda, directora del estudio. Cree que “el dilema actual no es si lo utilizamos o no sino cuál es la proporción adecuada para mejorar el rendimiento y la vida de los profesionales”.

El teletrabajo convence tanto a los encuestados que la mayoría renunciaría a su empresa si no pudieran seguir disfrutando de él. Así se expresa un 57%. Las que más expresan esta opinión son las mujeres, con un 64%, frente al 52% de los hombres. Los que más transmiten esta opinión son los más jóvenes, un convencimiento que se va moderando por la edad. El 75% de la generación Z (hasta los 25 años) dejaría su empleo si le quitan el teletrabajo, también lo haría el 72% de los millennials (de 26 a 40 años), el 53% de la generación X (de 41 a 55 años) y el 38% de los baby boomers (de 56 a 76 años). Estos últimos, los más veteranos, son el único grupo en que son menos los que no dejarían su empleo.

Así, el 50% de los encuestados catalogan su experiencia teletrabajando como muy buena y otro 38% cree que ha sido buena. Solo un10% se pronuncia como neutral y un 2% como mala o muy mala.

Estos resultados no impiden que siga habiendo resistencias en algunas empresas. Un 27% de los encuestados afirma que su empresa ha reducido significativamente el teletrabajo, junto a un 7% que se han quedado sin él. Esto conduce al investigador Luciano Strucchi a afirmar que “algunas empresas no están viendo lo que sus colaboradores quieren”. Un 47% sigue sin cambios y para un 15% se ha expandido esta posibilidad. Entre los encuestados, el 23% teletrabaja una vez a la semana, un 29% dos veces, un 16% tres veces, un 8% cuatro veces, 18% todos los días y un 6% nunca.

Desde un punto de vista más organizativo, un 71% de las empresas no asume costes por el teletrabajo. Es decir, no paga por el wifi, equipamiento, electricidad o mobiliario ergonómico de sus trabajadores. Las compañías están obligadas a regular el teletrabajo, con la consecuente compensación de gastos, a partir de un 30% de jornada en remoto. De ahí que muchas empresas estén limitando esta modalidad laboral justo por debajo de ese umbral.

Asimismo, el 83% siente que sus jefes respetan su derecho a desconectar, la misma proporción que afirma no sentir desconfianza de sus superiores por teletrabajar. El 36% ve esta opción como un derecho y el 64% restante como un beneficio opcional, y un 91% cree que ha venido para quedarse.

La implantación del teletrabajo en España

Según una encuesta de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER publicada en enero, solo el 9% de los empleados trabajan siempre desde casa, mientras que el 24% lo hace a veces. Este dato se asemeja con las estadísticas que viene ofreciendo Eurostat, que indica que en 2022 teletrabajaba generalmente un 7,6% de la fuerza laboral española, por debajo de la media europea (10%) y lejísimos de los países más avanzados, como Irlanda (25%) o Finlandia (23%). En total en España teletrabajan unos tres millones de personas.

La encuesta, como la de EADA Business School, también recogía una mayor preferencia de los más jóvenes por el teletrabajo, aunque esto no aplique tal cual a su ejecución. Por generaciones, destaca la implantación en la población de entre 27 a 42 años, con un 41% en suma de los que teletrabajan siempre (9%) y los que lo hacen a veces (32%). Esa proporción está muy por encima del 30% del resto de generaciones, incluidos los Z. Es posible que el escaso teletrabajo entre los más jóvenes tenga que ver con las actividades que suelen desarrollar, muy habitualmente en el comercio o la hostelería. Eso también puede explicar que teletrabajen más hombres (37%) que mujeres (28%), dado que ellas son más, por ejemplo, en las actividades que exigen presencialidad, como los cuidados.

Asimismo, hay una clara brecha de clase respecto al teletrabajo: el 41% de clase alta puede hacerlo al menos algunos días, mientras que entre la clase baja se limita al 20%. Las actividades de oficina, las que se pueden desplazar fácilmente a los hogares, normalmente, se retribuyen mejor que muchas de las que exigen presencialidad.

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